El deseo ardiente de ser y hacer es el punto de partida desde el cual todo soñador debe despegar

Hace muchos años, un orador invitado por una prestigiosa universidad pidió a todos los recién graduados ahí presentes que idearan un plan definido para sus vidas y lo sostuvieran en sus manos. Al levantar la mirada, observó que sólo tres personas habían seguido sus indicaciones. Veinticinco años más tarde, cuando esa generación de exgraduados celebró una reunión, la fortuna neta combinada de aquellas tres personas era por mucho superior al del resto de la clase. Las personas que saben a dónde van siempre alcanzar niveles mucho mayor de éxito que aquellos que se limitan a andar a la deriva por la vida, esperando que les llegue la suerte, en vez de crearse las oportunidades ellos mismos. La gente exitosa crea sus propias oportunidades, centrándose en los objetivos con una intensidad que raya en la obsesión. De esta manera, cada acción que realizan los mueve rápidamente hacia sus metas.

2018-08-08T00:18:00+00:00 August 8th, 2018|Pensamiento del día|