Cuando se te pide hacer un trabajo, la persona solicitante debe asumir la responsabilidad de los resultados, y cuando lo hagas a tu manera, eres quien tiene que asumir esa responsabilidad

“La responsabilidad no compartida”, que es propia de los altos funcionarios en las organizaciones, es la práctica común existente en toda empresa organizada. Sólo ellos son los responsables por el éxito o el fracaso de la organización. Pueden compartir su autoridad con otros mandos, pero no su responsabilidad. Cuando una franquicia deportiva sufre una pésima temporada de derrotas, el director general y los entrenadores tienen que rendir cuentas y asumir su responsabilidad. Ellos principalmente, y no sólo los jugadores, son responsables por el fracaso del equipo, ya que éstos últimos se limitan a seguir ordenes. Cuando te conviertes en un líder y determinas el curso de acción, debes aceptar tu responsabilidad por los resultados.

2020-03-31T22:40:41-04:00 April 3rd, 2020|Pensamiento del día|