La honestidad es una cualidad espiritual que no se puede evaluar en términos de dinero

Hay muchas razones de peso que justifican la práctica de la honestidad. Se requiere mucho menos esfuerzo ser genuino a ser mentiroso, y a la larga los riesgos son menores y la recompensa mucho mayor. Sin embargo, en la sociedad compleja de hoy día, las fronteras de un comportamiento aceptable llegan a ser tan poco claras que pueden volverse indistinguibles. Las leyes y los códigos de ética establecen estándares mínimos de comportamiento. Cerciórate de establecer normas para ti mismo que superen dichos mínimos. Tus propias normas te permitirán decidir rápidamente y de manera sencilla el curso de acción adecuado cuando te topes con problemas difíciles.

2019-04-08T17:36:27+00:00 April 19th, 2019|Pensamiento del día|