La mejor manera y más segura de castigar a alguien que ha cometido una injusticia contigo es hacer una buena acción en beneficio de él o ella

La gente siempre responde de la misma manera cuando se le trata mal, incluso a veces hasta con más coraje e intensidad del daño que le causaron. Esta necesidad común de represalia puedes sustituirla por una suave respuesta especialmente útil para convertir a un enemigo en un amigo. Si te deshaces de la coraza de piedra que es el orgullo, puedes responder a una injusticia con una buena acción. Puede tomar tiempo hacer este trabajo, pero si tratas a los que no te “caen bien” con amabilidad y respeto, a la larga esa persona sucumbe a tu influencia y asume una actitud completamente distinta con respecto a ti. Como Napoleón Hill dijera: “La más caliente de las brasas de fuego se enfría ante el poder de la bondad humana.”

2019-07-05T20:25:18+00:00 July 12th, 2019|Pensamiento del día|